Tu coño sabe a mar

 

Tu coño sabe a mar. A final del verano.
Tu coño sabe amar como ninguno sabe.
Tu coño se estremece si recito
versos a flor de clítoris. Mojados como peces.
Tu coño sabe amar las veintisiete en punto.
Las treinta y dos y media. Las hache menos cuarto.
Si yo le digo nueve, por ejemplo, él contesta
que quiere las raíces cuadradas de las yemas
de mis dedos hambrientos de poeta.
Si pruebo a decir cinco…, me contesta
que hay vértigo de besos en el cuarto.
Si grito trece, responde que humedad,
que abecedarios nuevos.
Amar sabe tu coño. A mar y a números impares
y me llama a susurros y me pide ¿me comes?
Y no puedo negarme. Y se me ríe y derrite.
Como no lo hacen otros. Ninguno.
Hablo en serio. Es tan tierno. Tan frágil
que me resta de mi vida mis tristezas.
Me destierra de las bestias de mí mismo.
Me dice acuéstate y juegas a quererme,
y me rompes de daño, dulcemente,
mientras juras que soy trozos de luna,
el ombligo perfecto de tus horas,
tu punto sin retorno, la más zorra metáfora
que guarda tu princesa. A mí me pone tonto
escuchar esas cosas de labios de tu coño.
Y solo puedo huir hacia tu cuerpo abierto.
Hasta dejarte toda perdida de humedades
el género y el número, la primera persona
de los verbos recíprocos, los gerundios
que gimen perdidos en la noche.

Catrin Welz-Stein

Catrin Welz-Stein

Catrin Welz-Stein crea obras surrealistas empleando antiguas fotos, las cuales transforma a través de técnicas mixtas y Photoshop.

Gran parte de mi trabajo es la búsqueda de la licencia libre de imágenes, ilustraciones o fotografías; o aquellas fotos sobre las cuales los derechos de autor hayan expirado. Una vez que he encontrado la imagen apropiada, la rompo en pedazos para tejerla de nuevo mezclada con otras imágenes. Transformar, montar y retocar las piezas, hasta que la imagen original ya no es reconocible y una imagen totalmente nueva se crea.»

Actualmente vive y trabaja en Malasia.

Catrin Welz-Stein

Mis favoritas son estas de abajo, pero podéis ver más en su blog

Información recogida de Cultura Inquieta